ExtraÑo oficio

Avelino

Poeta veterano/a en el portal
EXTRAÑO OFICIO
Lo habían contratado,
le pagaban un sueldo.
Pero no le dijeron
que su función era ser
entretenimiento de las máquinas.
Tan sólo un instrumento más
de sus duras y frías distracciones.

Los artefactos trataron de atontarlo,
le reiteraron por los ojos
una monótona sucesión de latas,
de piezas exquemáticas.
Le zapatearon sobre los oídos
una tempestad de percusiones
que taladraba los dientes
y cosía el entrecejo.
De tanto en tanto
le rebanaban algún dedo
tan sólo por volverlo más sumiso.

Debe haber descubierto algo,
un gesto sospechoso,
alguna sonrisita irónica, algo
que delató las intenciones
de las máquinas.
Porque se fue y
las dejó hablando solas.
 
Última edición:
¿Que tanto falta para esta situación?

Me hiciste remontarme a "Un mundo Feliz" de Aldoux Huxley, así como a "Soylent Green" de Harry Harrison.

No falta mucho para que las computadoras juegen a los humanos con nosotros.

Buenas líneas Avelino.

Gracias por compartirlas. Un abrazo.


DE TODAS MANERAS NO SE VAN A LIBRAR TAN FÁCIL DE NOSOTROS. gRACIAS POR TU VISITA. UN ABRAZO
 
[FONT=&quot]Las cadenas de producción en serie, el máximo de lo impersonal aplicado a una vida. Vivo en un pueblo en que antiguamente había trabajo, y la gente no tenía que hacer mucho; cuatro movimientos y estaban contentos y asalariados. En mi caso, siempre he trabajado al aire libre, y con el trato continuo de la gente. Impensable que yo dejara uno de esos trabajos, entre máquinas, porque me moriría el primer día… o el segundo; seguro que me abandonaba y me abandonaban ellas a mí… porque no te puedes fiar de unas máquinas, je je je. Aunque seguro que hasta hablaba con ellas.
[FONT=&quot]Muy bueno tu poema y la visión que nos compartes.
[FONT=&quot]Abrazos compañero.
 
Muy buena obra nos regalas, Avelino, un placer leerte. Mi abrazo con estrellas.
 
Las cadenas de producción en serie, el máximo de lo impersonal aplicado a una vida. Vivo en un pueblo en que antiguamente había trabajo, y la gente no tenía que hacer mucho; cuatro movimientos y estaban contentos y asalariados. En mi caso, siempre he trabajado al aire libre, y con el trato continuo de la gente. Impensable que yo dejara uno de esos trabajos, entre máquinas, porque me moriría el primer día… o el segundo; seguro que me abandonaba y me abandonaban ellas a mí… porque no te puedes fiar de unas máquinas, je je je. Aunque seguro que hasta hablaba con ellas.
Muy bueno tu poema y la visión que nos compartes.
Abrazos compañero.

Comparto; no se puede confiar en las máquinas, entre otras cosas porque ellas no confían en nosotros. Muchas gracias por tu mensaje. Un abrazo.
 
Impresionante poema Avelino estoy de acuerdo con Cesar que poquito falta, ya somos marionetas de la publicidad, de la comunicación en la incomunicación, y la tecnología manda en nuestro mundo. Felicitaciones y aplausos porque esto desgraciadamente ya es realidad, reputación y saludos poeta

aplausos-7.gif
 
Impresionante poema Avelino estoy de acuerdo con Cesar que poquito falta, ya somos marionetas de la publicidad, de la comunicación en la incomunicación, y la tecnología manda en nuestro mundo. Felicitaciones y aplausos porque esto desgraciadamente ya es realidad, reputación y saludos poeta

aplausos-7.gif

Gracias por tu inteligente comentario y la reputación. Si es ya una realidad pero no debemos entregar nuestra libertad, debemos poner letecnología que es producto de la mente y el trabajoi humano al servicio de una sociedad más justa.

 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba