marquelo
Negrito villero
Un bosque afilando una noche con su cúpula.
Yo mismo amedrentándome en el aire
como residuo de fogata sin mucha altura.
Una mano empujando todos los árboles
para formar un puente que da a la nada.
Alguien se inclina para desempolvar algo
que no clasifican los arqueólogos.
Raya el cielo un sueño que busca un destino.
Hay animales vestidos primaveralmente
reflejando la virilidad del pasto
cuando se acerca una sombra benigna.
Yo en medio de ese bosque
preguntándome
si la brújula siempre apunta a Dios
o si soy una extensión muerta de algún árbol
que agotó toda su sabiduría enseñándole
a los pájaros cantar.
Un bosque
Con cerradura y puerta hacia el baño.
Una luminosidad a la que tengo que decorar
con letras ingeniosas a manera de árbol navideño.
Un pensamiento flotando, como drogado, ventilando
todo el silencio que va cayendo hacia mis pies.
Mi futuro pensándolo como un collar colgado
en la Vírgen María - ella es tan hermosa y celeste
que no le afectará un punto negro sobre su cuello-
Un golpe de suerte que no se viste para hacerme K.O.
Mi saliva despidiéndose de este bosque de trinchera.
El aire me espera
viajamos juntos y nos contamos nuestras tribulaciones.
Hoy cierro los ojos y me dejo caer...