EAS66
Poeta adicto al portal
Se apoderó de él un
extraño deseo, como un
lento veneno.
Intento huir de sí mismo,
de la rutina estúpida de sus días,
cansado del oficio de vivir,
de la melancolía y los días
que tendrían que llegar.
Intentó amar y quizás
fue amado.
Con la serenidad del que
nada teme, con un único gesto
sin apoyarse en la palabra,
se miró al espejo, cerró los ojos
y con ellos la vida.
extraño deseo, como un
lento veneno.
Intento huir de sí mismo,
de la rutina estúpida de sus días,
cansado del oficio de vivir,
de la melancolía y los días
que tendrían que llegar.
Intentó amar y quizás
fue amado.
Con la serenidad del que
nada teme, con un único gesto
sin apoyarse en la palabra,
se miró al espejo, cerró los ojos
y con ellos la vida.