Enric
Poeta recién llegado
Falacia de los versos
Viajeros del camino que conduce a la niebla,
donde el mapa mostraba
nuestro nombre en mayúsculas,
al final de la carretera más ancha.
La tierra de plenitud y hastío
donde nada se sostiene,
y es fácil acuñar nuestra moneda.
Una niebla prostituta que acepta rápida el pago
y varía al gusto su cromática.
A oro de tan poca ley,
desluce y muerde
la verdad que alarga sus dedos
-se acerca la mañana de realidades-
y vemos que este camino termina cerca,
que la lluvia eran gotas lamiendo en el cristal,
y los dioses la imagen
triste que a diario nos mira empañada.
Quimeras y mentiras
con las que pagamos al barquero
pequeños viajes de estanque,
ilusión de feroces marineros,
para esa otra travesía
-tiempo al tiempo-.
La gran falacia de los versos:
Ninguno flotará lo suficiente
como para traernos de regreso
a este lado del río.
El agua pálida del olvido
disolverá ánimos y significados,
dejando unas letras tristes y sin sentido
flotando en la corriente, hacia la nada,
mientras los que caminábamos la niebla
seremos sombras roídas por el olvido.
-Sobre la tierra un rayo esbelto, y alto-
Imagen triste de una cara en el espejo empañado,
mirándonos sin ver,
recordando sin reconocer.
Enric
Viajeros del camino que conduce a la niebla,
donde el mapa mostraba
nuestro nombre en mayúsculas,
al final de la carretera más ancha.
La tierra de plenitud y hastío
donde nada se sostiene,
y es fácil acuñar nuestra moneda.
Una niebla prostituta que acepta rápida el pago
y varía al gusto su cromática.
A oro de tan poca ley,
desluce y muerde
la verdad que alarga sus dedos
-se acerca la mañana de realidades-
y vemos que este camino termina cerca,
que la lluvia eran gotas lamiendo en el cristal,
y los dioses la imagen
triste que a diario nos mira empañada.
Quimeras y mentiras
con las que pagamos al barquero
pequeños viajes de estanque,
ilusión de feroces marineros,
para esa otra travesía
-tiempo al tiempo-.
La gran falacia de los versos:
Ninguno flotará lo suficiente
como para traernos de regreso
a este lado del río.
El agua pálida del olvido
disolverá ánimos y significados,
dejando unas letras tristes y sin sentido
flotando en la corriente, hacia la nada,
mientras los que caminábamos la niebla
seremos sombras roídas por el olvido.
-Sobre la tierra un rayo esbelto, y alto-
Imagen triste de una cara en el espejo empañado,
mirándonos sin ver,
recordando sin reconocer.
Enric