Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
FALSA
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Que tú me dices, que yo te digo,
que les dijeron de ti y de mí.
Que me dijeron tanto de ti,
lo que mi pecho no imaginaba
y no sabía;
y te dijeron también de mí,
lo que en tu pecho imaginabas,
mas no sabías,
Pero,
tú no contabas,
que yo penaba, que yo moría
si me faltabas.
si tú no estabas
conmigo aquí.
Ahora me dices que yo te digo,
que en nuestro nido,
casi no queda de ese amor;
quizá hay algo de gris cariño,
con menos fuerza,
menos paciencia,
menos calor;
...no hay combustible,
en el corazón
Ahora te digo que tú me dices,
que yo enredé nuestro vivir;
que yo mentí, que yo falté,
que tu interés
yo no atendí;
cuando en verdad,
todo el vivir;
me lo enredó tu existir.
Tu bello halo
y aquellos ojos, terribles, claros
y tan hermosos;
pero muy fríos, y en despojos
del bien amar
Y ya maestros y adelantados
de hacer sufrir
y hacer llorar
Y en tus miradas,
veo unos monjes
santos piadosos,
que en mucha calma,
dan su querer.
y ofendiendo así a mi alma,
con su tañer.
Y hoy el día,
me dice a gritos,
que estas fibras de aquí en mi pecho;
no son de acero,
no son desechos,
ni son de anís.
No son tan fuertes, ni aroma fiero,
que bien repelan hedor rastrero;
así de absurdo,
tan baladí;
del caos, el miedo
y el embustero:
¨ya no más,
ya no te quiero¨;
cuando es que si.
Y si lo dices,
es tu hechicero,
corazón sabio
y traicionero;
pues tu bien sabes,
que tú te mueres
sin éste amor
y yo me muero
en maldición.
&&&&&&
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Que tú me dices, que yo te digo,
que les dijeron de ti y de mí.
Que me dijeron tanto de ti,
lo que mi pecho no imaginaba
y no sabía;
y te dijeron también de mí,
lo que en tu pecho imaginabas,
mas no sabías,
Pero,
tú no contabas,
que yo penaba, que yo moría
si me faltabas.
si tú no estabas
conmigo aquí.
Ahora me dices que yo te digo,
que en nuestro nido,
casi no queda de ese amor;
quizá hay algo de gris cariño,
con menos fuerza,
menos paciencia,
menos calor;
...no hay combustible,
en el corazón
Ahora te digo que tú me dices,
que yo enredé nuestro vivir;
que yo mentí, que yo falté,
que tu interés
yo no atendí;
cuando en verdad,
todo el vivir;
me lo enredó tu existir.
Tu bello halo
y aquellos ojos, terribles, claros
y tan hermosos;
pero muy fríos, y en despojos
del bien amar
Y ya maestros y adelantados
de hacer sufrir
y hacer llorar
Y en tus miradas,
veo unos monjes
santos piadosos,
que en mucha calma,
dan su querer.
y ofendiendo así a mi alma,
con su tañer.
Y hoy el día,
me dice a gritos,
que estas fibras de aquí en mi pecho;
no son de acero,
no son desechos,
ni son de anís.
No son tan fuertes, ni aroma fiero,
que bien repelan hedor rastrero;
así de absurdo,
tan baladí;
del caos, el miedo
y el embustero:
¨ya no más,
ya no te quiero¨;
cuando es que si.
Y si lo dices,
es tu hechicero,
corazón sabio
y traicionero;
pues tu bien sabes,
que tú te mueres
sin éste amor
y yo me muero
en maldición.
&&&&&&
Última edición: