Falsas esperanzas
¡Cuántas esperanzas se lleva el viento!
¡Cuántas palabras dicen bien sonantes
sabiendo que no tienen fundamento
aquellos los llamados gobernantes!
Imaginar me cuesta con cordura,
lo que con locura atrevo a soñar,
pues si mis sueños viesen la luz pura,
pensarían que estoy loco de atar.
¡Vivir en un mundo sin guerras ni hambres,
un mundo sin pobreza, adinerados,
un lugar que no haya muros, alambres,
se siembre la paz y no mercenarios!
Si por soñar, estoy para encerrar,
por gobernantes, deben empezar.
Luis
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