Babel
Poeta asiduo al portal
Al alba, te marchabas
rechazando mi cielo,
dejándome solo
el sonido de tus besos
en las sábanas mojadas.
Marchándote a la orilla
de lejos presentía
la traición de tu escapada,
suplicando cada noche
que fueses agua clara.
Y viniste con tus risas,
tu rastrillo y tu pala
a jugar en mi arena,
a deslucir mi mañana.
Volviéndose mentira
el amor que me dabas.
rechazando mi cielo,
dejándome solo
el sonido de tus besos
en las sábanas mojadas.
Marchándote a la orilla
de lejos presentía
la traición de tu escapada,
suplicando cada noche
que fueses agua clara.
Y viniste con tus risas,
tu rastrillo y tu pala
a jugar en mi arena,
a deslucir mi mañana.
Volviéndose mentira
el amor que me dabas.