licprof
Poeta fiel al portal
con la punta de la lengua te tocaba suavemente el clìtoris: esta tècnica sexual es infalible: no falla nunca,
despuès, fui metiendo mi lengua en tu sexo, mi española lengua, mi castellana lengua, mi argentina lengua,
mi lengua porteña: luego metì mi cabeza y luego solo se vieron mis piernas, como si no fueras una mujer
sino una boa constrictor que se traga a un elefante, yo, en este caso, tal como aparece en el libro el principito:
yo era el prìncipe de las tinieblas porque ahora estaba adentro tuyo como jonàs en el vientre de la ballena: ahora
miraba el mundo, la vida, con tus ojos, desde tus ojos, caminaba contigo, viajaba con vos, en tren, en aviòn, en bondi,
en ambulancia: todos te deseaban porque eras una pendeja hermosa, grandota, con tus enormes pechos redondos
y llenos de leche, de sabrosa y exquisita leche materna; y tus nalgas eran gigantes como la giganta de baudelaire
gonzalez tuñòn mediante, cuarteto, tata cedròn mediante, y yo continuaba acariciàndote por dentro, hacièndote cosquillas, mimos,
muchos mimos, masajeandote la espalda con la punta de los dedos, lo cual te gustaba màs que hacer el amor, en todo caso o en
cualquier caso, era un placer, un goce diferente, olìa y respiraba por tu nariz, escuchaba con tus oìdos, tus orejas, despuès te
sentaste en el inodoro y ahì mismo me orinaste y volvì a la realidad, desnudo como estaba, como un niño, como un anciano
y te reìas a carcajadas, me mirabas como se mira a un fantasma, un zombie, me tomaste de la mano: me habìas vomitado una vez
màs al mundo, orinado, meado, defecado, como si fueras una casa, una gran vagina o sonrisa vertical, henry miller mediante
despuès, fui metiendo mi lengua en tu sexo, mi española lengua, mi castellana lengua, mi argentina lengua,
mi lengua porteña: luego metì mi cabeza y luego solo se vieron mis piernas, como si no fueras una mujer
sino una boa constrictor que se traga a un elefante, yo, en este caso, tal como aparece en el libro el principito:
yo era el prìncipe de las tinieblas porque ahora estaba adentro tuyo como jonàs en el vientre de la ballena: ahora
miraba el mundo, la vida, con tus ojos, desde tus ojos, caminaba contigo, viajaba con vos, en tren, en aviòn, en bondi,
en ambulancia: todos te deseaban porque eras una pendeja hermosa, grandota, con tus enormes pechos redondos
y llenos de leche, de sabrosa y exquisita leche materna; y tus nalgas eran gigantes como la giganta de baudelaire
gonzalez tuñòn mediante, cuarteto, tata cedròn mediante, y yo continuaba acariciàndote por dentro, hacièndote cosquillas, mimos,
muchos mimos, masajeandote la espalda con la punta de los dedos, lo cual te gustaba màs que hacer el amor, en todo caso o en
cualquier caso, era un placer, un goce diferente, olìa y respiraba por tu nariz, escuchaba con tus oìdos, tus orejas, despuès te
sentaste en el inodoro y ahì mismo me orinaste y volvì a la realidad, desnudo como estaba, como un niño, como un anciano
y te reìas a carcajadas, me mirabas como se mira a un fantasma, un zombie, me tomaste de la mano: me habìas vomitado una vez
màs al mundo, orinado, meado, defecado, como si fueras una casa, una gran vagina o sonrisa vertical, henry miller mediante