FANTASMA DEL EXPÍO
En el flagelo
de mis horas de pecado,
ha venido a mi celda
como redención,
un espíritu
en mi soledad anegado
para limpiar con sus secretos
mis llagas de dolor.
Tímido y blando
me ha dejado
ungir sus labios con el mar
y sus mejillas de fantasma sonrojado
me han mostrado su dureza y su bondad.
El aroma santo del misterio,
su estrecha caricia
y mi crueldad,
han hecho en sus ojos,
lagos claros,
que reflejan tempestad.
Me perdió el interno sueño
y los delirios de mi expío me han lavado,
dejándome vacío...
En el templo,
el eco frío de un fantasma impío...
Omar González Suárez.
En el flagelo
de mis horas de pecado,
ha venido a mi celda
como redención,
un espíritu
en mi soledad anegado
para limpiar con sus secretos
mis llagas de dolor.
Tímido y blando
me ha dejado
ungir sus labios con el mar
y sus mejillas de fantasma sonrojado
me han mostrado su dureza y su bondad.
El aroma santo del misterio,
su estrecha caricia
y mi crueldad,
han hecho en sus ojos,
lagos claros,
que reflejan tempestad.
Me perdió el interno sueño
y los delirios de mi expío me han lavado,
dejándome vacío...
En el templo,
el eco frío de un fantasma impío...
Omar González Suárez.
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