Lord Visent
Poeta recién llegado
Vedanta es lo que busco,
mas este agujero
recuerda más al Patala
que al propio Swarga.
No estoy en la calle
ni tampoco en la ciudad.
Cargo con mi casa
a cuestas a donde vaya,
sigo una ley
que en los bolsillos arde,
soy una mentira
como un Ayatolláh danés.
Soy
la sangre del asesinado,
desastre etéreo,
un gato bizco sin cola,
un problema sin remedio.
Mi
suerte la creo
recogiendo la ruina del suelo.
Me depara la desgracia
si yo así lo deseo,
cómodo me siento entre heces
aunque sé que las estupideces
que salen de mis comisuras
se traducen en gracias.
Soy
vástago del maldito
tunecino de Cártago,
la sangre de Cannas,
el almirante Cervera
ahogado en alta mar,
grito de Yara
bailando sobre la sartén ibérica
junto a muertas vieiras.
Busco el equilibrio
de mi cabeza y mi corazón,
otro día más sin éxito
que expira mi razón.
Me escapo, soy efímero,
me buscan los malnacidos
en días inéditos
que parecen que yo mismo persigo.
mas este agujero
recuerda más al Patala
que al propio Swarga.
No estoy en la calle
ni tampoco en la ciudad.
Cargo con mi casa
a cuestas a donde vaya,
sigo una ley
que en los bolsillos arde,
soy una mentira
como un Ayatolláh danés.
Soy
la sangre del asesinado,
desastre etéreo,
un gato bizco sin cola,
un problema sin remedio.
Mi
suerte la creo
recogiendo la ruina del suelo.
Me depara la desgracia
si yo así lo deseo,
cómodo me siento entre heces
aunque sé que las estupideces
que salen de mis comisuras
se traducen en gracias.
Soy
vástago del maldito
tunecino de Cártago,
la sangre de Cannas,
el almirante Cervera
ahogado en alta mar,
grito de Yara
bailando sobre la sartén ibérica
junto a muertas vieiras.
Busco el equilibrio
de mi cabeza y mi corazón,
otro día más sin éxito
que expira mi razón.
Me escapo, soy efímero,
me buscan los malnacidos
en días inéditos
que parecen que yo mismo persigo.