Ziler
Poeta recién llegado
Pidiendo socorro al universo inútil, mi alma se desviste de ocio.
Cuando subo y bajo del dolor y se me ven las cicatrices del pasado,
creo que todo es nada y el silencio es mi miedo más valiente,
que me sigue penetrando con la nostalgia de tu mirada.
Siento que mi vida es una estafa de Dios,
al dejarme palpar tu alma con amor y placer,
luego te volvió un fantasma que, sin conciencia, alimenta mi soledad.
No sé quién soy realmente, solo sé que tu muerte es mi mayor frustración,
mientras me miras sin comprender lo que me ha hecho la melancolía.
Mientras pierdo la fe y el miedo de matar a mis demonios,
mientras no logro reconstruir tu rostro en mi memoria,
pero puedo recordarte con el tacto de mis manos, que no se olvidan de tu imagen.
Cuando subo y bajo del dolor y se me ven las cicatrices del pasado,
creo que todo es nada y el silencio es mi miedo más valiente,
que me sigue penetrando con la nostalgia de tu mirada.
Siento que mi vida es una estafa de Dios,
al dejarme palpar tu alma con amor y placer,
luego te volvió un fantasma que, sin conciencia, alimenta mi soledad.
No sé quién soy realmente, solo sé que tu muerte es mi mayor frustración,
mientras me miras sin comprender lo que me ha hecho la melancolía.
Mientras pierdo la fe y el miedo de matar a mis demonios,
mientras no logro reconstruir tu rostro en mi memoria,
pero puedo recordarte con el tacto de mis manos, que no se olvidan de tu imagen.