silvitor
Poeta recién llegado
Aparecen cada noche,
los fantasmas de mi pasado,
se abrazan a las paredes de mi cuarto;
los escucho contando cuentos.
Cereza, caballo de mar, bermellón,
son el nombre de algunos de ellos,
y encogen sus hombros, sonríen;
y miran los cuadros que cuelgo
en la pálida pared que imita
mi corazón acelerado.
Aparecen cada noche,
e intento contarlos,
cada noche descubro uno nuevo;
repulsivo odio. Miedo... Abismo.
los fantasmas de mi pasado,
se abrazan a las paredes de mi cuarto;
los escucho contando cuentos.
Cereza, caballo de mar, bermellón,
son el nombre de algunos de ellos,
y encogen sus hombros, sonríen;
y miran los cuadros que cuelgo
en la pálida pared que imita
mi corazón acelerado.
Aparecen cada noche,
e intento contarlos,
cada noche descubro uno nuevo;
repulsivo odio. Miedo... Abismo.