Lírico.
Exp..
Fantasmas
Pocas cosas resultan
tan desconcertantes,
como sorprender a alguien
conversando a solas
con sus fantasmas.
Aunque la sensación
es aún más humillante
cuando ese alguien
se sabe sorprendido,
y entonces nos recuerda
que también solemos
hacer lo mismo con los nuestros.
Solo nos queda pensar
en refinar nuestra técnica,
en no bajar la guardia
lo más mínimo
para que los sorprendidos
no seamos nosotros algún día.
Pocas cosas resultan
tan desconcertantes,
como sorprender a alguien
conversando a solas
con sus fantasmas.
Aunque la sensación
es aún más humillante
cuando ese alguien
se sabe sorprendido,
y entonces nos recuerda
que también solemos
hacer lo mismo con los nuestros.
Solo nos queda pensar
en refinar nuestra técnica,
en no bajar la guardia
lo más mínimo
para que los sorprendidos
no seamos nosotros algún día.