Lo que yo hago, amigo Castro, no es nada del otro mundo, pero bien cierto es que lo hago pensando en encontrarme yo a gusto, si después trasciende, pues bienvenido sea. Siempre subyace en nosotros un deseo de que lo que hacemos sea valorado y ensalzado por los demás (quien este libre de pecado que lance la primera piedra) pero lo importante es hacer lo que tu quieres y expresarlo de la mejor manera posible, porque si no pasarías a ser un pintor, o un poeta o un músico de encargo y harías lo que los demás quisieran. Si tu talento está ahí, ya saldrá a la superficie, pues no se ganó Zamora en una hora y a veces hay que esperar y duro es lo que te voy a decir pero también ocurre que no ocurre nada y valga la redundancia. De todas las maneras las abstracciones del alma son muy difíciles de sacarlas al exterior, sea en pintura , en poesía o cualquier arte y una vez que las has sacado lo verdaderamente difícil es sincronizar con los demás, que te entiendan. Así que no te desanimes y sigue tu ruta, que aún con un solo acompañante, ya es un triunfo,
Un abrazo, amigo Castro