FEB-3. El grito
Por ansias imprecisas inflamado
el ego se retuerce compungido
y clama con un grito decidido
la luz que la penumbra le ha negado.
Presiente con el rostro demacrado
que el fin de la alegría es bienvenido
por ángeles de un cielo consumido
de envidias que el demonio allí ha sembrado.
El tiempo que trascurre ya es ficción,
igual que la concordia tan amable
que antaño alimentaba una ilusión
con rosas de un aroma inexpugnable
y espinas que reclaman, con razón,
un trato menos fatuo y deleznable.
--..--
Churrete
Por ansias imprecisas inflamado
el ego se retuerce compungido
y clama con un grito decidido
la luz que la penumbra le ha negado.
Presiente con el rostro demacrado
que el fin de la alegría es bienvenido
por ángeles de un cielo consumido
de envidias que el demonio allí ha sembrado.
El tiempo que trascurre ya es ficción,
igual que la concordia tan amable
que antaño alimentaba una ilusión
con rosas de un aroma inexpugnable
y espinas que reclaman, con razón,
un trato menos fatuo y deleznable.
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Churrete