Medina barrantes
Poeta recién llegado
Feble
Han dado las doce, campanadas
de una noche de revuelo hostil.
Y el reloj se me ha incrustado en la cabeza, a mil...
y estoy feble, que reposo sobre mis letras amadas.
He tratado tanto de cambiar ideas por espadas
de ser claro como el día sutil,
y de no caer en una noche sombría y febril
donde puedo prosar melancolía en irónicas líneas, entre cortadas.
Más me lleva este amor literato.
De no encadenarme las manos, tras la espalda
de no silenciar esto, que se llama sentimiento.
Hoy he caído feble ante mis versos.
Que tengo ganas de dormir hacia la alborada
donde pueda soñar, estos mis versos.
Han dado las doce, campanadas
de una noche de revuelo hostil.
Y el reloj se me ha incrustado en la cabeza, a mil...
y estoy feble, que reposo sobre mis letras amadas.
He tratado tanto de cambiar ideas por espadas
de ser claro como el día sutil,
y de no caer en una noche sombría y febril
donde puedo prosar melancolía en irónicas líneas, entre cortadas.
Más me lleva este amor literato.
De no encadenarme las manos, tras la espalda
de no silenciar esto, que se llama sentimiento.
Hoy he caído feble ante mis versos.
Que tengo ganas de dormir hacia la alborada
donde pueda soñar, estos mis versos.