Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella , entre las sombras quedó apresada,
un foso, que la persigue y tortura
qué triste es, su lúgubre sepultura,
donde sufre en su soledad atada .
Su vida solo fue una dentellada,
sin piedad , sin amor y sin ternura.
Se diluye en el mundo su figura
no hay luz en su horizonte, ni alborada.
Sobre la piedra gris y en sus costados,
queda el latido de su corazón,
lejos de las vivaces primaveras
Condenada , abatida y sin razón
con todos sus anhelos olvidados;
solo queda el refugio de una estera.
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