En mi casa sobran las palabras de elogio,
ventilada está de la peste del demonio,
limpia pues nada la ensucia
ni nadie se obstina en verla caer.
Cuatro damas nacieron
para extinguir al hombre
y sembrar el odio,
pero el odio tan solo es amor disfrazado de aquel
y no hay sombra que pueda perseguir lo invisible,
no hay canción más hermosa
que la que le cantaré un día
a la lluvia que bendice
ciudades y campos,
no se ocultan las intenciones
si uno se deja llevar,
no tengo intención de romper corazones
ni ganas de beber de las fuentes del azar.
El azar no te busca,
el azar se busca ciegamente.
Jamás te observas si vives de verdad.
Eso es felicidad,
sin espacio,
ni tiempo,
sin necesidad de ninguna verdad.
Psycho
ventilada está de la peste del demonio,
limpia pues nada la ensucia
ni nadie se obstina en verla caer.
Cuatro damas nacieron
para extinguir al hombre
y sembrar el odio,
pero el odio tan solo es amor disfrazado de aquel
y no hay sombra que pueda perseguir lo invisible,
no hay canción más hermosa
que la que le cantaré un día
a la lluvia que bendice
ciudades y campos,
no se ocultan las intenciones
si uno se deja llevar,
no tengo intención de romper corazones
ni ganas de beber de las fuentes del azar.
El azar no te busca,
el azar se busca ciegamente.
Jamás te observas si vives de verdad.
Eso es felicidad,
sin espacio,
ni tiempo,
sin necesidad de ninguna verdad.
Psycho