Kein Williams
Poeta fiel al portal
Hoy tengo un abrazo
que no me cabe en los brazos
pero no tengo tu cuerpo.
Hoy tengo un te quiero
pero ya no te tengo
solo tu recuerdo.
Hoy tengo tu cama
con un par de almohadas
donde ya no te veo.
Hoy guardé tu agenda
que guarda las letras
que de ti nacieron.
Hoy tengo un nudo en mi pecho,
las lágrimas caen mientras miro el techo
no sabes la falta que hoy me has hecho
es tu primer cumpleaños que pasas en el cielo.
Hoy tengo tu aroma en mi última camisa
miro tus videos y disfruto con tu sonrisa
y celebro que viviste una vida tan linda
rodeado de tus hijos que tanto te querían.
Hoy tengo tu nombre que tú me pusiste
olvido lo malo, no quiero estar triste
quiero celebrar todo lo que has vivido
y decir con orgullo ese hombre fue padre mío.
Hoy tengo el recuerdo del último contacto
cuando me agaché a amarrarte los zapatos
te fuiste sonriente y yo sin saberlo
te amarré los zapatos en tu ida al cielo.
Hoy vives en cada uno de nosotros
en cada lágrima que cae de los ojos
de tus hijos, tus nietos, que te adoran
y que por tu ausencia ellos aún te lloran.
Hoy tengo un poema solo para ti
no estás pero no te fuiste, vives en mí,
esto va por mí y por todos mis hermanos:
¡Feliz cumpleaños papá, tus hijos te amamos!
que no me cabe en los brazos
pero no tengo tu cuerpo.
Hoy tengo un te quiero
pero ya no te tengo
solo tu recuerdo.
Hoy tengo tu cama
con un par de almohadas
donde ya no te veo.
Hoy guardé tu agenda
que guarda las letras
que de ti nacieron.
Hoy tengo un nudo en mi pecho,
las lágrimas caen mientras miro el techo
no sabes la falta que hoy me has hecho
es tu primer cumpleaños que pasas en el cielo.
Hoy tengo tu aroma en mi última camisa
miro tus videos y disfruto con tu sonrisa
y celebro que viviste una vida tan linda
rodeado de tus hijos que tanto te querían.
Hoy tengo tu nombre que tú me pusiste
olvido lo malo, no quiero estar triste
quiero celebrar todo lo que has vivido
y decir con orgullo ese hombre fue padre mío.
Hoy tengo el recuerdo del último contacto
cuando me agaché a amarrarte los zapatos
te fuiste sonriente y yo sin saberlo
te amarré los zapatos en tu ida al cielo.
Hoy vives en cada uno de nosotros
en cada lágrima que cae de los ojos
de tus hijos, tus nietos, que te adoran
y que por tu ausencia ellos aún te lloran.
Hoy tengo un poema solo para ti
no estás pero no te fuiste, vives en mí,
esto va por mí y por todos mis hermanos:
¡Feliz cumpleaños papá, tus hijos te amamos!