Ictiandro
Poeta adicto al portal
Rompiste la rutina de tus días soles
y tus noches lunas.
Fue el despertar de tus visiones
la aparición de tus realidades ocultas.
Perdiste un quién sabe qué brillo de piedad
el simple gesto de una sonrisa sin compromisos.
Navegar por entre tus aguas turbias
cosa inequívoca de tu memoria fallida
con sabor a pasado hundido, emociones forzadas al olvido.
Es un siglo de horrendos pasajes
mas no es el fin de nuestras vidas.
-No dejes que te roben la risa-
escuchaste cierta vez de alguien cercano
y fue la respuesta tu ignorancia de saberte lejos.
Será el viento y susurros, y gritos también
es la idea del estancamiento cuando el tiempo pasa
abrir los ojos ante un paisaje que cambia
y cambiaste el doble, el doble...
Muerte es el pueblo de todos al final del camino
y risas las flores que lo adornan.
No construyas tu bosque de espinas
haz la selva de carcajadas al viento
y los pies alados de tus añoranzas vivas.
Vive, estás vivo (aún) no eres restos y huesos
de tus momentos difíciles que destruyen caricias.
Eres ahora fénix de ti mismo
porque sólo tú puedes renacer de tus cenizas.
No esperes mi ayuda.
y tus noches lunas.
Fue el despertar de tus visiones
la aparición de tus realidades ocultas.
Perdiste un quién sabe qué brillo de piedad
el simple gesto de una sonrisa sin compromisos.
Navegar por entre tus aguas turbias
cosa inequívoca de tu memoria fallida
con sabor a pasado hundido, emociones forzadas al olvido.
Es un siglo de horrendos pasajes
mas no es el fin de nuestras vidas.
-No dejes que te roben la risa-
escuchaste cierta vez de alguien cercano
y fue la respuesta tu ignorancia de saberte lejos.
Será el viento y susurros, y gritos también
es la idea del estancamiento cuando el tiempo pasa
abrir los ojos ante un paisaje que cambia
y cambiaste el doble, el doble...
Muerte es el pueblo de todos al final del camino
y risas las flores que lo adornan.
No construyas tu bosque de espinas
haz la selva de carcajadas al viento
y los pies alados de tus añoranzas vivas.
Vive, estás vivo (aún) no eres restos y huesos
de tus momentos difíciles que destruyen caricias.
Eres ahora fénix de ti mismo
porque sólo tú puedes renacer de tus cenizas.
No esperes mi ayuda.