neoduo85
Poeta recién llegado
Dispuesto estaba a morir aquella noche,
mi llama de este mundo lentamente se extinguía,
reposé en mi nido... para morir en casa
Sentí la aceleración de un corazón que muere,
dentro de mi ser el oxígeno escapa para implosionar por última vez,
las lágrimas de nitrógeno que recorren mi rostro,
se despiden de este mundo que me vio arder...
La hora ha llegado,
mis alas están hinchadas
El líquido de mis venas ha sido cambiado por combustible altamente inflamable,
mi corazón pierde total resistencia
deja escapar ese fuego que me daba vida,
una vez colado en mis entrañas se combina con el mortal líquido,
el fuego recorre cada parte de cuerpo,
un calor lacerante en una mente que a medias lo soporta,
mi ala derecha explota en una combinación de sangre y fuego,
mi corazón se acelera y sigue bombeando combustible ya a mi alrededor hay llamas y aún queda cuerpo por implosionar,
mi otra ala cede explota y el mismo cuadro se repite,
mi pecho se inflama y como valiente en vuelo
De mí quedó... lo que debía de quedar
Un nido en la punta de la montaña
Fuego y cenizas que alumbraban la noche
De repente el calor subió de tono
La esperanza afianzó los matices,
la llama tomó vida
Y del fuego eterno resurgió la bestia que nuca muere
Los coros angelicales se dejaban escuchar he aquí el hijo del hombre
Inmortal
mi llama de este mundo lentamente se extinguía,
reposé en mi nido... para morir en casa
Sentí la aceleración de un corazón que muere,
dentro de mi ser el oxígeno escapa para implosionar por última vez,
las lágrimas de nitrógeno que recorren mi rostro,
se despiden de este mundo que me vio arder...
La hora ha llegado,
mis alas están hinchadas
El líquido de mis venas ha sido cambiado por combustible altamente inflamable,
mi corazón pierde total resistencia
deja escapar ese fuego que me daba vida,
una vez colado en mis entrañas se combina con el mortal líquido,
el fuego recorre cada parte de cuerpo,
un calor lacerante en una mente que a medias lo soporta,
mi ala derecha explota en una combinación de sangre y fuego,
mi corazón se acelera y sigue bombeando combustible ya a mi alrededor hay llamas y aún queda cuerpo por implosionar,
mi otra ala cede explota y el mismo cuadro se repite,
mi pecho se inflama y como valiente en vuelo
De mí quedó... lo que debía de quedar
Un nido en la punta de la montaña
Fuego y cenizas que alumbraban la noche
De repente el calor subió de tono
La esperanza afianzó los matices,
la llama tomó vida
Y del fuego eterno resurgió la bestia que nuca muere
Los coros angelicales se dejaban escuchar he aquí el hijo del hombre
Inmortal
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