la_huella_del_aire
Poeta adicto al portal
Se estremeció el profundo;
y entonces tú, como señor del mundo,
sobre la tempestad tu trono alzabas,
vestido de tinieblas,
y tu faz engreías,
y a otros mundos en paz resplandecías.
José de Espronceda
y entonces tú, como señor del mundo,
sobre la tempestad tu trono alzabas,
vestido de tinieblas,
y tu faz engreías,
y a otros mundos en paz resplandecías.
José de Espronceda
Fermento
Vomitando va el sol sus secreciones,
que lubrican el páramo con fuego,
resplandor en el cosmos que es sosiego
a planetas que mueven sus axones.
Las desnudas burbujas con sus clones,
en el trance volátil de su juego
van quemando a los seres en su ruego
con la vida que siembran sus legiones.
Ya fermentan los astros su resina,
llamaradas de piedras, hiel, emésis
y toxina de niebla que calcina.
El calor dictamina ya la ascesis,
esta fibra en sus ascuas que gratina
con el agua del helio en su diuresis.
16-09-2014
Vomitando va el sol sus secreciones,
que lubrican el páramo con fuego,
resplandor en el cosmos que es sosiego
a planetas que mueven sus axones.
Las desnudas burbujas con sus clones,
en el trance volátil de su juego
van quemando a los seres en su ruego
con la vida que siembran sus legiones.
Ya fermentan los astros su resina,
llamaradas de piedras, hiel, emésis
y toxina de niebla que calcina.
El calor dictamina ya la ascesis,
esta fibra en sus ascuas que gratina
con el agua del helio en su diuresis.
16-09-2014