Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
FIDELIDAD
El hombre esperaba ser bien recibido por su actual pareja cuando abrió la puerta de su casa. En ese momento, recordó la última discusión con su pareja anterior, cuando no la encontró en casa una tarde. Estuvo muy enfadado, se sintió ofendido y grito:
–¡Quiero verte todos los días en casa! ¿Dónde has estado?
La esposa respondió, sintiéndose muy humillada:
–Con las amigas, celebrando un cumpleaños. Solo he llegado unos minutos tarde porque ha tardado en llegar el autobús y había mucho tráfico en la avenida.
Su marido zanjó la discusión espetando:
–¡Espero que esto no se vuelva a repetir nunca más!
La mujer pensó que no podía aguantar más y respondió, con un tono de voz que el marido interpretó como si fuese resignado, pero fue todo lo contrario:
–Esto no se volverá a repetir. Te doy mi palabra. Puedes estar seguro.
El día siguiente, el marido encontró la casa vacía. Su esposa decidió divorciarse. Ya no podía aguantar más y emprendió una nueva vida.
Él se encuentra ahora muy feliz con su nueva pareja. Todos los días le recibe ladrando con alegría, meneando la cola hacia los lados y colocando sus patas delanteras sobre la cintura de su amo. Después, la coloca el collar con la correa para salir a la calle juntos. Por fin, ha encontrado una pareja fiel, con esa fidelidad perruna que tanto deseaba.