el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
La antigua y húmeda habitación
está empapada con el efluvio
que emana el aroma del amor
y está adherido a los ladrillos
de la exigua habitación
Indisoluble en el tiempo
quedó oculta la fogata
que ardió en noches de idilio
atizada por la leña del delirio
por el fuego del amor, de la pasión
Donde fueron los gemidos
los más devotos testigos
del compromiso asumido
sellado con la tinta del destino
en elixir de los más finos acertijos
Timbrando con los labios complacidos
el mayor romance acontecido
disfrutando sin obviar algo prohibido
y dejando los vestigios ya cumplidos
en el viejo aposento como amigo
En ese hostal ya enmohecido
por el tiempo transcurrido
lugar de encuentros y despidos
de te quiero y no te amo
porque solo fueron fugaces desatinos
Hoy acorralado por el paso de los años
de tiñas y malezas florecidas
de habitaciones con paredes desteñidas
con balcones en silente desamparo
con ese aire de aposento caducado
Sigues garboso en tu vejez; en tu desvelo
como esperando otro romance; otro delirio
otros amores que te alienten el camino
otros encuentros fugitivos o cumplidos
y así, seguir siendo; el más íntimo testigo