Jesús B.Rodriguez Saludes
Poeta recién llegado
Los augurios no son los mejores.
En la prensa publicitan desalientos
como atractivos regalos virtuales.
Más de una tarjeta postal
tampoco tendrá
nada que decirnos.
Alguien se empeña en aguarnos la fiesta.
Cualquier brindis ya cotiza en millones.
Se ha resuelto que nos devaluemos
a cuenta de la diversión.
En la trampa de la deflación
lo más querido se pierde.
La inflación, al final,
terminará por cedernos por completo
el universo.
No fuimos nosotros quienes patrocinamos
la grandiosa subasta de estrellas. Por tanto...
no somos culpables de este trasiego
de histerias premeditadas.
Nadie tiene derecho de aguarnos la fiesta.
Cuantifiquemos perjuicios y daños
vitoreando las deudas a precio
de liquidación.
Como quiera que sea,
la factura a pagar nunca será mayor
que ceros abstractos.
La fiesta no tiene por qué aguarse.
Algo con regusto a maná,
tendrá que caernos
del cielo.
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