nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Es la fiesta medieval
donde llegan los caballos
y montados por jinetes,
lo celebran en los palcos.
Bellas damas presumían
cortejando con descaro
a galanes distinguidos
con halagos muy osados.
En la mesa se contemplan
los manjares artesanos
con su carne y buenos vinos
que ellos mismos cosecharon.
Entre cantos y banquetes
se divierte aquel poblacho,
preparando fieles retos
olvidando los cansancios.
A lo lejos se divisa
un caballo muy despacio
que traía en su montura
algo escrito y sin engaño.
En la nota ensangrentada
se leyó bastante claro...
!Es del príncipe del pueblo
detenido por soldados!
Al coger aquella nota
se manchó de sangre el mármol,
de la mesa tan dispuesta
que entre todos la montaron.
A partir de ese momento
no hubo fiestas ni teatros,
la princesa cayó enferma
por romperse su noviazgo.
No lo pudo superar
el vivir entre sus llantos,
pero trajo al mundo un niño
con los ojos de su amado.
Tere B.O
13-01-2015