RONLIS
Poeta recién llegado
No esperes que lleguen las circunstancias ideales ni la mejor ocasión para actuar,
porque tal vez no lleguen nunca.
Haz lo que tengas que hacer en cada momento sin pensar,
algún día acertarás y veras la fortuna.
El mejor espejo es un viejo amigo,
porque los viejos amigos lo son,
y quisieron estar a tu lado
transcurridos muchos años,
en lo bueno y en lo malo.
Tener verdadero éxito en la vida es:
reír mucho y muchas veces
ganar el respeto de personas inteligentes
gozar del cariño de los niños
ganar el reconocimiento de personas cualificadas
y saber soportar la traición de falsos amigos,
Apreciar la belleza, buscar lo mejor en los demás
dejar el mundo un poquito mejor de como lo encontraste,
ser positivo en la vida, no decir nunca jamás,
con un hijo sano, un jardín bonito o una persona más feliz.
Saber que al menos alguien ha vivido mejor gracias a ti.
La risa es un tranquilizante sin efectos secundarios.
no necesita receta
la pueden tomar uno o varios,
no produce dolor de cabeza.
Que Dios nos de la sabiduría para descubrir lo correcto,
la voluntad para elegirlo
la fuerza para hacer que perdure,
que sea un camino recto,
hasta llegar a la cumbre.
Felicidad es el momento que no tiene prisa
y que no quieres dejar ir jamás,
como si fuese cornisa
de una pared celestial.
Los sueños nunca desaparecen
si las personas no los abandonan.
los sueños no se desvanecen
mientras no son realidad y perduran.
No se puede separar la paz de la libertad
porque nadie puede estar en paz consigo mismo,
si no es libre.
y alcanzar felicidad para sí y los demás
en un mundo de consumismo
La amistad mejora la felicidad y disminuye la tristeza
porque a través de la amistad, se duplican las alegrías
y se dividen los problemas,
compartiendo la pobreza.
No camines delante de mi-tal vez no te siga
no andes detrás de mi-tal vez no te sepa dirigir,
simplemente anda a mi lado, y se mi amigo/a.
y enséñame a compartir.
Si no aprendes a confiar en los demás,
difícilmente lograrás que ellos confíen en ti.
y sólo conseguirás
estar solo hasta el fin.
Ramón L. Souto
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