El mundo es real, con o sin nosotros.
Porque los hechos universales no necesitan testigos.
Somos seres que actúan en un sin-fin.
Pero nuestra importancia es relativa.
Tanto es así, que podríamos ser personajes secundarios, en muchas historias.
Dios es guionista de cine.
Entonces, su Universo es como un largometraje.
Y la película ya fue filmada.
Aunque para nosotros, el Futuro va viniendo poco a poco.