el buen ladron
Poeta recién llegado
Tambores golpean, y mi alma retumba. Mientras mi corazón se debilita, otro trago y el dolor se amortigua.
Todos susurran y yo me traslado
a aquel rincón, donde mi corazón a quedado.
Sacrificado a la luz de las velas
y imágenes misteriosa que la adornan.
Haz tomado aquella alma pura y la haz ofrecido como sacrificio
inhala y el vacío se agranda.
Miradas que se esquivan, tratando de esconder sentimientos negados
ignorantes no hay otra palabra.
Aire que corre, haciéndome despertad de este sueño lleno de dolor y rencor.
Toda aquella pasión y amor se tiñó
de dolor y decepción, los besos dulces se convirtieron en tragos de azufre.
Y entendí que aquella pasión que inicio, al ritmo del tambor
bajo el tambor termino.
Todos susurran y yo me traslado
a aquel rincón, donde mi corazón a quedado.
Sacrificado a la luz de las velas
y imágenes misteriosa que la adornan.
Haz tomado aquella alma pura y la haz ofrecido como sacrificio
inhala y el vacío se agranda.
Miradas que se esquivan, tratando de esconder sentimientos negados
ignorantes no hay otra palabra.
Aire que corre, haciéndome despertad de este sueño lleno de dolor y rencor.
Toda aquella pasión y amor se tiñó
de dolor y decepción, los besos dulces se convirtieron en tragos de azufre.
Y entendí que aquella pasión que inicio, al ritmo del tambor
bajo el tambor termino.