• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Final del libro.-

Solsticio de primavera

Poeta fiel al portal
Final del libro.-(Correlación con "Anacrónico")




No puedo escribir. No estoy angustiado pero no puedo escribir. Perdí la confianza. El paradigma que me hacía sentir único se derrumbó. Como una torre de cartas, como una torre de cartas….!yo que pensaba que era de asbesto! Eran sólo cartas.

La vida…., la vida me deparaba un luminiscente futuro, al menos eso era lo que pensaba yo. Sabía, casi con exactitud, que eso significaba manchas negras también, sabía, pero no me importaba. Es fastuoso tener algo por que luchar. Entonces caí, desde lo alto de la ola, cuando ya me sentía invencible la ola rompió. Fui mi propio farallón, caí por el acantilado.

Tenía, casi como ingenuidad, un pensamiento neopositivista, me regía en algún punto, de algún modo, por la falseación de la hipótesis. Mi hipótesis. Poco a poco fui avanzando, indagando, armándome de espléndidas alabardas. Pero mi corazón siempre estuvo al descubierto, no me puedo mentir, yo mismo me infligí la servil estocada.

Al menos me fui sincero, fui un engreído lo admito, me creí precursor, fui un engreído. Mi obra no es nada más que sinceridad, me hubiese gustado engañarme y seguir sintiéndome inmanente a un mensaje, tan cercano a mi belleza, a lo que nunca llegaremos a alcanzar. Hubiese dado todo por poder seguir sintiéndome así, todo menos mi dignidad. Simplemente no me pude engañar.

Estoy conciente, me estoy desmitificando, estoy abandonando toda mi obra. Pero seguir con la farsa una vez descubierta era insuflarla. No me puedo mentir, me hubiese gustado…., tanto, tanto, pero no lo pude hacer. No. No lo pude hacer. No. No lo pude hacer. No. No lo quise hacer. Si, no lo quise hacer. Elegí mi corazón.




Api.-​
 
Sabra ud caballero, que el corazón en su cierta medida también piensa,
pero por sobre todo es impulsivo y muchas veces,
lamenta sus decisiones apresuradas.
Hace largo rato que viene meditando esta especie de salida, pero verá,
volvió a huir con su mejor aliado, la pluma, ella no lo abandona,
y es su imaginación, el motor de tantas mentes, y es que de eso, no se
está dando cuenta, que al abandonarse, nos abandona, y nos abandonamos.
El famoso embudo, nos obliga a terminar por la parte fina, nos decantamos,
y terminamos cayendo, cayendo en nebulosas,
ni nos reconocemos
de tantos filtrados.
yo, como dama de la luna, le ofresco mis manos sin huesos, mis sentidos
si es que eso le hiciera acaso replantear su decisión.
y si no se puede, sólo estaré si me necesita.
Cuente conmigo, estimado poeta...
 
Atrás
Arriba