tagore
Poeta adicto al portal
Se desprenden las carnes del cielo,
toman formas bestiales en la tierra,
la oscuridad reina y no hay lucero,
y el corazón de un niño se aterra.
Jinetes de fuego cabalgan hambrientos,
gritos y llantos cantan en el mundo,
se escuchan ruegos y lamentos,
y se abre el abismo más profundo.
Se visten los ríos y los mares
de rojo de tristeza y de dolor,
las hojas invaden todos los lugares
y la brisa no existe por temor.
Dientes y garras suenan en las calles,
la sangre en las venas aceleran el corazón,
se marchan las luces celestiales,
y muere en la cabeza la razón.
Tiembla la tierra en esta noche final,
lloran los corazones llenos de pecado,
muere la esperanza de un mortal,
cae el cielo porque todo ha terminado.
toman formas bestiales en la tierra,
la oscuridad reina y no hay lucero,
y el corazón de un niño se aterra.
Jinetes de fuego cabalgan hambrientos,
gritos y llantos cantan en el mundo,
se escuchan ruegos y lamentos,
y se abre el abismo más profundo.
Se visten los ríos y los mares
de rojo de tristeza y de dolor,
las hojas invaden todos los lugares
y la brisa no existe por temor.
Dientes y garras suenan en las calles,
la sangre en las venas aceleran el corazón,
se marchan las luces celestiales,
y muere en la cabeza la razón.
Tiembla la tierra en esta noche final,
lloran los corazones llenos de pecado,
muere la esperanza de un mortal,
cae el cielo porque todo ha terminado.