Finiquito.
No te pido explicación
pues tú bien lo sabes,
se te secó el corazón
y nos huyeron las naves.
Yo no hallé como llegar
a ti que tanto te amara,
pues tu frialdad fue mar
que ahoga y que nos separa.
Y tú no piensas tornar
al principio tan dichoso
que tanto hacia soñar
en un sol esplendoroso.
Eras buena, tierna, bella
y yo me quise entregar
para tomar una estrella
sin detenerme a pensar.
Era yo un ser solitario
que tú quisiste besar,
con un beso solidario,
pero que puso a temblar.
Yo tal vez me equivoqué
en mi trato y en mi entrega
o en todo lo que invoqué
para que el amor creciera.
Tal vez tú desconfiaste
de ese trato, de esa entrega
o tal vez no te entregaste
para que el amor creciera.
No quisiera especular
porque a mis ojos lastima
esa luz crepuscular
del amor que se termina.
Afirmaste que me quieres
e intenté que nos amemos
y pasó lo que hoy sabemos:
¡Tú desalientas y hieres!
No quiero ya tus mentiras,
no las voy a demostrar,
ya las sufrí con ira
y no las pienso aceptar.
Pero lo digo de frente
y no me pienso esconder
yo te quise honestamente,
y como hombre sé responder.
Mas no tengo tu respeto
y sin el no quiero amar
sin dignidad, es un ghetto
y por él no he de pasar.
Espero que me perdones
por tanto desconfiar
y elevar mis pendones
al ponerme transitar.
El mundo iré recorriendo
pues solo me quiero dar
y entregarme sonriendo,
a un ser que me pueda amar.
No te pido explicación
pues tú bien lo sabes,
se te secó el corazón
y nos huyeron las naves.
Yo no hallé como llegar
a ti que tanto te amara,
pues tu frialdad fue mar
que ahoga y que nos separa.
Y tú no piensas tornar
al principio tan dichoso
que tanto hacia soñar
en un sol esplendoroso.
Eras buena, tierna, bella
y yo me quise entregar
para tomar una estrella
sin detenerme a pensar.
Era yo un ser solitario
que tú quisiste besar,
con un beso solidario,
pero que puso a temblar.
Yo tal vez me equivoqué
en mi trato y en mi entrega
o en todo lo que invoqué
para que el amor creciera.
Tal vez tú desconfiaste
de ese trato, de esa entrega
o tal vez no te entregaste
para que el amor creciera.
No quisiera especular
porque a mis ojos lastima
esa luz crepuscular
del amor que se termina.
Afirmaste que me quieres
e intenté que nos amemos
y pasó lo que hoy sabemos:
¡Tú desalientas y hieres!
No quiero ya tus mentiras,
no las voy a demostrar,
ya las sufrí con ira
y no las pienso aceptar.
Pero lo digo de frente
y no me pienso esconder
yo te quise honestamente,
y como hombre sé responder.
Mas no tengo tu respeto
y sin el no quiero amar
sin dignidad, es un ghetto
y por él no he de pasar.
Espero que me perdones
por tanto desconfiar
y elevar mis pendones
al ponerme transitar.
El mundo iré recorriendo
pues solo me quiero dar
y entregarme sonriendo,
a un ser que me pueda amar.