BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
De cierta manera, oficio
de viejo dictador, con aires
de insolencia y perfil de adolescente.
Incendio las minerías subterráneas,
concluyo sobre tarimas con árboles
de raíces manglares, alejadas de la corriente.
Tiemblan los espacios concurridos,
en las avenidas sin pretensiones; mimetizado
con el ambiente, mis pies cesan su convocatoria
de redes amenazantes.
Las subrepticias alas convictas
las eternas graduaciones del vino,
los daños de masas informes, los documentos
visuales de un espíritu forzado, todo esto,
redunda en mi espacio, inexorablemente.
En cierta forma, ejerzo una tiranía invisible
sobre mis sentimientos incalculables, depositando
huevos de excrementos, virutas, escorias, sobre
mi bosque de abedules, plagado de ignominias.
Y en los alados truenos de los días de mi infancia,
encuentro soterrados, los filamentos de un águila
siempre imperturbable, en el fino alimento del aire.
28/11/18
de viejo dictador, con aires
de insolencia y perfil de adolescente.
Incendio las minerías subterráneas,
concluyo sobre tarimas con árboles
de raíces manglares, alejadas de la corriente.
Tiemblan los espacios concurridos,
en las avenidas sin pretensiones; mimetizado
con el ambiente, mis pies cesan su convocatoria
de redes amenazantes.
Las subrepticias alas convictas
las eternas graduaciones del vino,
los daños de masas informes, los documentos
visuales de un espíritu forzado, todo esto,
redunda en mi espacio, inexorablemente.
En cierta forma, ejerzo una tiranía invisible
sobre mis sentimientos incalculables, depositando
huevos de excrementos, virutas, escorias, sobre
mi bosque de abedules, plagado de ignominias.
Y en los alados truenos de los días de mi infancia,
encuentro soterrados, los filamentos de un águila
siempre imperturbable, en el fino alimento del aire.
28/11/18