darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una armonía empalagosa
distrae un ensueño lleno
de pasión.
En la distancia celeste
como algodón de almíbar disfruto
de una nube,
es la plataforma etérea
en donde tus pasos enloquecen
mi inconsciente.
Un arpa dorada entona la lírica
de un abismo divino,
una cuerda salta
y estrangula mi depresión.
Mar ilusorio,
aguas azules
en donde se sumergen
infantiles cuerpos llamados:
anhelos.
Un coro de voces
me arranca suspiros,
tengo ganas de amarte
y de sentirte en un beso delicado.
Embelesada mi alma te reclama,
te exige,
te implora una caricia facial.
Imagino tu aliento en una atmósfera
de caramelo,
te percibo,
te asimilo,
te respiro.
Duermes como un querubín precoz,
mientras mi voz te arrulla con la melodía
de una flauta angelical.