daniel amaya
Poeta fiel al portal
Niño, te pareces a un espejo
una lágrima en caminos de cristal,
por dentro reciclas los días,
conciliando en guerra.
Niño, tus pasos dan comienzo
al final de arcos y flechas...
La lumbre cambia de tinieblas
a luz continua palpitante,
en lo profundo esperas en una silla
a que abra la puerta,
sus ojos son la luz del nuevo encendido,
quisiera ser más que un niño empobrecido...
una lágrima en caminos de cristal,
por dentro reciclas los días,
conciliando en guerra.
Niño, tus pasos dan comienzo
al final de arcos y flechas...
La lumbre cambia de tinieblas
a luz continua palpitante,
en lo profundo esperas en una silla
a que abra la puerta,
sus ojos son la luz del nuevo encendido,
quisiera ser más que un niño empobrecido...
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