Teo Moran
Poeta fiel al portal
Quieren florecer unas efímeras flores
en las luces de una mañana invernal.
Errante entre instantes y soledades,
en la equidistancia de dos lágrimas,
les doy besos y unas tiernas caricias
y con la palma de las manos calor
a sabiendas de su muerte prematura;
porque el fuego del alma está en ascuas
y bajo el rigor de este abúlico invierno
las promesas de unos frágiles pétalos
no llenan el caudal herido del alma,
son solo motas de una pasión lejana
diluida entre las páginas del recuerdo,
luces de un sol esquivo y torticero
que se desangra en los enjutos tallos
donde los pétalos como cristales
se rompen y mueren en silencio
en la doctrina de este frío invierno.
Nada nace y si lo hace en la mañana,
frágil y breve morirá en el alma,
si nace entre las promesas del amor
el gélido viento dormirá al latido
y entre todas las voces del pasado
la tuya no será pétalo sino espina
dando muerte a mi corazón.
en las luces de una mañana invernal.
Errante entre instantes y soledades,
en la equidistancia de dos lágrimas,
les doy besos y unas tiernas caricias
y con la palma de las manos calor
a sabiendas de su muerte prematura;
porque el fuego del alma está en ascuas
y bajo el rigor de este abúlico invierno
las promesas de unos frágiles pétalos
no llenan el caudal herido del alma,
son solo motas de una pasión lejana
diluida entre las páginas del recuerdo,
luces de un sol esquivo y torticero
que se desangra en los enjutos tallos
donde los pétalos como cristales
se rompen y mueren en silencio
en la doctrina de este frío invierno.
Nada nace y si lo hace en la mañana,
frágil y breve morirá en el alma,
si nace entre las promesas del amor
el gélido viento dormirá al latido
y entre todas las voces del pasado
la tuya no será pétalo sino espina
dando muerte a mi corazón.
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