Flores para una sonrisa- octava mallorquina
No deja de ser extraño
lo fácil que es hacer daño
precisamente a quien quiero
darle siempre lo mejor;
qué torpe y qué chapucero
puede ser siendo sincero
un hombre creyendo suyo
lo que llamamos amor.
Tal vez es más propio, intuyo,
olvidar si es mío o tuyo
algo que no hemos parido
en realidad nos parió
quizá con eso asumido
le encontremos el sentido
a que a veces nos sorprenda
eso pienso al menos yo.
Dicen que lleva una venda
en los ojos y que enmienda
por sí mismo los errores
que ello le hace cometer.
Él mismo, si hace que llores,
te manda después la flores
que reanimen tu sonrisa.
Yo nada tengo que ver .
No deja de ser extraño
lo fácil que es hacer daño
precisamente a quien quiero
darle siempre lo mejor;
qué torpe y qué chapucero
puede ser siendo sincero
un hombre creyendo suyo
lo que llamamos amor.
Tal vez es más propio, intuyo,
olvidar si es mío o tuyo
algo que no hemos parido
en realidad nos parió
quizá con eso asumido
le encontremos el sentido
a que a veces nos sorprenda
eso pienso al menos yo.
Dicen que lleva una venda
en los ojos y que enmienda
por sí mismo los errores
que ello le hace cometer.
Él mismo, si hace que llores,
te manda después la flores
que reanimen tu sonrisa.
Yo nada tengo que ver .