PINGUY
Poeta recién llegado
Fluyen las palabras,
como las aguas en las montañas,
sin respiro ni sosiego las escribo
y temo no parecerte sincero lo que digo.
Fluyen las palabras,
o bien, espectaculares,
o bien, demacradas,
pero es lo que pienso y siento
y te aseguro, por encima de todo, que no miento.
Fluyen las palabras,
tanto en los ocasos como en las madrugadas,
con ellas me encuentro feliz y contento,
me difumino y salgo del tormento.
Fluyen las palabras
que no pretenden ni insultar ni falsamente halagar,
tan sólo decir la verdad
que alberga en mi rebosante de alegría corazón
llenándose de dicha al oír tu telefónica voz.
Fluyen las palabras,
y con ellas no basta
para expresar mis sentimientos
que, sin duda, a ti te tengo.
Fluyen las palabras
y ninguna de ellas es falsa,
son tan ciertas,
como que cada noche pare un día
y llegará el de nuestro encuentro,
¡No veas cuanto lo deseo!
como las aguas en las montañas,
sin respiro ni sosiego las escribo
y temo no parecerte sincero lo que digo.
Fluyen las palabras,
o bien, espectaculares,
o bien, demacradas,
pero es lo que pienso y siento
y te aseguro, por encima de todo, que no miento.
Fluyen las palabras,
tanto en los ocasos como en las madrugadas,
con ellas me encuentro feliz y contento,
me difumino y salgo del tormento.
Fluyen las palabras
que no pretenden ni insultar ni falsamente halagar,
tan sólo decir la verdad
que alberga en mi rebosante de alegría corazón
llenándose de dicha al oír tu telefónica voz.
Fluyen las palabras,
y con ellas no basta
para expresar mis sentimientos
que, sin duda, a ti te tengo.
Fluyen las palabras
y ninguna de ellas es falsa,
son tan ciertas,
como que cada noche pare un día
y llegará el de nuestro encuentro,
¡No veas cuanto lo deseo!