LOTO CON LETRAS
Echa a volar tus pájaros imaginarios
Aquella fragilidad, dando un aspecto de porcelana. Era una superficie curva donde se arañaba las capas de un cristal. Aquel lápiz translúcido desapareciendo la mano en la escritura. Aquel reloj de arena, tan suave que se escapaban las horas. La camisa de seda siempre suave al tacto.
En sus ojos, el mundo cambiaba con las mil miradas puestas en sus colores. Redondea sus vértices, en aquel filo donde asienta el mar.
Era tan frágil como la llama de la vela antes de apagarse. Como la hormiga corriendo hacia su hogar antes de la lluvia. Como el silencio antes del aullido.
En su piel todos los ríos del mundo, arañando una superficie seca. El olor indescriptible de un pasado en el eco del pasado, escrito en sus ojos del presente. Aquella nube abrazando el cielo, dejando caer una melodía en forma de lluvia.
Sus manos donde se posa una mariposa azul con las antenas en el horizonte, encoge con un suspiro el tiempo. Respira en el pecho creando montañas donde crece el sueño
Un recuerdo mezclado de canela, con las calles mojadas de una infancia envuelta en barros.
En el amanecer con las calles vacías, vacilo su nombre, en un eco de un pasado donde se asientan mis huesos.
En sus ojos, el mundo cambiaba con las mil miradas puestas en sus colores. Redondea sus vértices, en aquel filo donde asienta el mar.
Era tan frágil como la llama de la vela antes de apagarse. Como la hormiga corriendo hacia su hogar antes de la lluvia. Como el silencio antes del aullido.
En su piel todos los ríos del mundo, arañando una superficie seca. El olor indescriptible de un pasado en el eco del pasado, escrito en sus ojos del presente. Aquella nube abrazando el cielo, dejando caer una melodía en forma de lluvia.
Sus manos donde se posa una mariposa azul con las antenas en el horizonte, encoge con un suspiro el tiempo. Respira en el pecho creando montañas donde crece el sueño
Un recuerdo mezclado de canela, con las calles mojadas de una infancia envuelta en barros.
En el amanecer con las calles vacías, vacilo su nombre, en un eco de un pasado donde se asientan mis huesos.