Xalacio Hdz
Poeta recién llegado
Inescrupulosa es la noche que pasa sobre mí.
Su tormenta de oscuridad me carcome desde adentro,
y entre tantas penurias estoy pensando en ti,
mirando una pequeña luz que evoca mi centro,
y me repite, cada día y cada noche, aquello que pienso de ti.
Me gustabas cuando me caíste mal,
me gustabas cuando me preguntaron si eras bonita y dije que no,
me gustabas cuando no me tenías que gustar,
me gustabas y me gustas ahora más.
Has ocupado más de mí,
más de mis pensamientos;
presente estás, estás en mis sentimientos.
Hermosa niña de sonrisa divina,
eres parte de mi alma,
eres parte de mi vida,
y aunque tú no lo busques
y ni siquiera lo pienses,
hoy por hoy, eres parte de mi presente.
Te miré un solo segundo y un "hola" fue suficiente
para hacer girar mi mundo y hacer que mi alma decadente
sintiera de nuevo vida; vida sintiera otra vez.
Y aunque es pronto, no lo niego: me cautivas, ya lo ves.
No sé qué hacer, no lo digo, no me lo puedo permitir;
que estoy soñando contigo no lo quisiera admitir,
pero la realidad es esa, la cruda e innegable verdad:
me gustas y me has gustado de muchos años atrás.
Su tormenta de oscuridad me carcome desde adentro,
y entre tantas penurias estoy pensando en ti,
mirando una pequeña luz que evoca mi centro,
y me repite, cada día y cada noche, aquello que pienso de ti.
Me gustabas cuando me caíste mal,
me gustabas cuando me preguntaron si eras bonita y dije que no,
me gustabas cuando no me tenías que gustar,
me gustabas y me gustas ahora más.
Has ocupado más de mí,
más de mis pensamientos;
presente estás, estás en mis sentimientos.
Hermosa niña de sonrisa divina,
eres parte de mi alma,
eres parte de mi vida,
y aunque tú no lo busques
y ni siquiera lo pienses,
hoy por hoy, eres parte de mi presente.
Te miré un solo segundo y un "hola" fue suficiente
para hacer girar mi mundo y hacer que mi alma decadente
sintiera de nuevo vida; vida sintiera otra vez.
Y aunque es pronto, no lo niego: me cautivas, ya lo ves.
No sé qué hacer, no lo digo, no me lo puedo permitir;
que estoy soñando contigo no lo quisiera admitir,
pero la realidad es esa, la cruda e innegable verdad:
me gustas y me has gustado de muchos años atrás.