Gonvedo
Poeta asiduo al portal
Hay una última playa
donde el mar viene a morir
en las tardes finales del invierno,
a irse como un río
por el costado más oscuro de marzo.
Adónde irán los barcos que son casi niebla,
sus mástiles y velas ardiendo como ámbar,
adonde se irá el viento falto de tu ímpetu
si al fondo de la noche se va la marea.
Ah, mar, tú que eras altar de sangre nueva.
Un hombre frente al mar
se busca a si mismo, busca descubrirse
en el espejo del agua, siente la añoranza
de levantar el vuelo sobre la blanca espuma
y asomarse al balcón del aire
sabiendo que vuela más alto que los pájaros.
donde el mar viene a morir
en las tardes finales del invierno,
a irse como un río
por el costado más oscuro de marzo.
Adónde irán los barcos que son casi niebla,
sus mástiles y velas ardiendo como ámbar,
adonde se irá el viento falto de tu ímpetu
si al fondo de la noche se va la marea.
Ah, mar, tú que eras altar de sangre nueva.
Un hombre frente al mar
se busca a si mismo, busca descubrirse
en el espejo del agua, siente la añoranza
de levantar el vuelo sobre la blanca espuma
y asomarse al balcón del aire
sabiendo que vuela más alto que los pájaros.