Frialdad que mata




Mi amor, que tiene tantas raras formas,
esta vez se lo ofrendo como arcilla
a la inercia de tus atadas manos.

Sobre tus piedras rasguñaron normas,
desgastando cada una su rencilla
de traumas y dolores muy tempranos.

Mi pasión se desborda con oleadas
que desean romper en tus orillas
de prejuicios sirviéndote de diques.

Aislándote para evadir redadas,
clavándote profundo las astillas
te sostienes armada por tabiques.

Va mi anhelo directo, va sin finta.
Se dirige tan lerdo a tu destello.
Lo recibes con seda y con un sable.

Sabiéndote impropia, muy distinta.
Riéndote me cortas por el cuello
para que de ese modo nadie hable.

 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba