Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Frío Amante
Tú pasas, indiferente,
ni me ves, ni te suena;
quedo in albis,
intento decir algo…,
pero, ¿el qué?
Y siento un cariño mío
desde dentro,
mas sólo digo:
¡Tía buena!
Tú te ofendes por la palabra,
tan grosera,
pero sabes que en la cama,
a ti te espera,
un marido formalito
y un amante en la nevera.
Ahora todo serán consecuencias,
que la gota perforadora
se fue a buscar comida
o alguna menudencia,
y de astuto municipal
de acción perdió la vida.
En garrote segura,
la huella pasa lenta
hasta darse bien la cuenta.
La partita asadura
quemándose total,
por el frío que perdura,
congélese en memoria
la Dómina formal.
El contacto resolvió
un juez imparcial;
yo en mi casa,
tú en las dos,
volverás a recoger la cosecha,
el objetivo se cumplió;
cinco meses deberás de la juerga,
pues marido nunca hubo,
y el frío amante
allí dentro se murió.
Tú pasas, indiferente,
ni me ves, ni te suena;
quedo in albis,
intento decir algo…,
pero, ¿el qué?
Y siento un cariño mío
desde dentro,
mas sólo digo:
¡Tía buena!
Tú te ofendes por la palabra,
tan grosera,
pero sabes que en la cama,
a ti te espera,
un marido formalito
y un amante en la nevera.
Ahora todo serán consecuencias,
que la gota perforadora
se fue a buscar comida
o alguna menudencia,
y de astuto municipal
de acción perdió la vida.
En garrote segura,
la huella pasa lenta
hasta darse bien la cuenta.
La partita asadura
quemándose total,
por el frío que perdura,
congélese en memoria
la Dómina formal.
El contacto resolvió
un juez imparcial;
yo en mi casa,
tú en las dos,
volverás a recoger la cosecha,
el objetivo se cumplió;
cinco meses deberás de la juerga,
pues marido nunca hubo,
y el frío amante
allí dentro se murió.
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