Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
La tarde moribunda...
el anciano exhala un suspiro,
tal vez el último de su vida,
su cuerpo cansado no resiste más
Se escucha a lo lejos una melodía,
congruente a la existencia que expira...
la tarde morirá al caer el sol,
el anciano exhumará el dolor
de las ausencias de su vida
Se va el frágil batel hacia altamar,
llevando en sus amarras, el infortunio...
Nadie sabrá dónde encalló el alma
del anciano que se fue con la tarde
Nadie sabrá jamás donde murió el haz de luz
de aquella estrella fugaz que fue su vida
Quién le recordará en medio de la noche oscura,
cuando ya no halla reflejos claros de luna...
quién se condolerá de las ausencias de su vida
Noche de verano... se extiende un manto sombrío
sobre la mar serena. Es el dolor de las ausencias
que vaga por la superficie del océano profundo
Es la savia que se escapa hacia otras latitudes,
anhelando la gravidez del vientre sublime del creador,
que gesta una nueva vida después de la otra vida
Noche de verano... la tarde pasó con sus refulgencias,
la oscuridad pasará dando lugar a un nuevo amanecer...
el anciano se quedará dormido en el frío de su ausencia.
Agradezco mucho, mi estimado Rigel Amenofis, tu visita a mi sitio de letrasMuy bello poema. Tienes razón luego de nuestra partida ¿a quién conmoveran nuestras emociones?, seguramente a nadie, pero es conmovedor saber que alguien escribe sobre esta fatalidad que nos persigue y cuando no estemos, nuestros más bellos sentimientos y esperanzas se iran para siempre. El último verso de una belleza estremecedora. Mi saludo cordial.
Me gustaron éstos versos cíclicos con la complicidad de la oceanía.La tarde moribunda...
el anciano exhala un suspiro,
tal vez el último de su vida,
su cuerpo cansado no resiste más
Se escucha a lo lejos una melodía,
congruente a la existencia que expira...
la tarde morirá al caer el sol,
el anciano exhumará el dolor
de las ausencias de su vida
Se va el frágil batel hacia altamar,
llevando en sus amarras, el infortunio...
Nadie sabrá dónde encalló el alma
del anciano que se fue con la tarde
Nadie sabrá jamás donde murió el haz de luz
de aquella estrella fugaz que fue su vida
Quién le recordará en medio de la noche oscura,
cuando ya no halla reflejos claros de luna...
quién se condolerá de las ausencias de su vida
Noche de verano... se extiende un manto sombrío
sobre la mar serena. Es el dolor de las ausencias
que vaga por la superficie del océano profundo
Es la savia que se escapa hacia otras latitudes,
anhelando la gravidez del vientre sublime del creador,
que gesta una nueva vida después de la otra vida
Noche de verano... la tarde pasó con sus refulgencias,
la oscuridad pasará dando lugar a un nuevo amanecer...
el anciano se quedará dormido en el frío de su ausencia.
Muchísimas gracias, mi estimado Riolita, por tu presencia en mis letrasMe gustaron éstos versos cíclicos con la complicidad de la oceanía.
Gran saludo.
Hola, Antonio.La tarde moribunda...
el anciano exhala un suspiro,
tal vez el último de su vida,
su cuerpo cansado no resiste más
Se escucha a lo lejos una melodía,
congruente a la existencia que expira...
la tarde morirá al caer el sol,
el anciano exhumará el dolor
de las ausencias de su vida
Se va el frágil batel hacia altamar,
llevando en sus amarras, el infortunio...
Nadie sabrá dónde encalló el alma
del anciano que se fue con la tarde
Nadie sabrá jamás donde murió el haz de luz
de aquella estrella fugaz que fue su vida
Quién le recordará en medio de la noche oscura,
cuando ya no halla reflejos claros de luna...
quién se condolerá de las ausencias de su vida
Noche de verano... se extiende un manto sombrío
sobre la mar serena. Es el dolor de las ausencias
que vaga por la superficie del océano profundo
Es la savia que se escapa hacia otras latitudes,
anhelando la gravidez del vientre sublime del creador,
que gesta una nueva vida después de la otra vida
Noche de verano... la tarde pasó con sus refulgencias,
la oscuridad pasará dando lugar a un nuevo amanecer...
el anciano se quedará dormido en el frío de su ausencia.
Hoy hay fiesta en mi sitio de letras porque volvió un ilustre visitante.Hola, Antonio.
Un poema profundo y reflexivo.
¿Adónde irán a parar nuestros latidos?
Quizá no haya respuesta para esta pregunta, y aún así no podemos dejar de preguntar.
Ha sido un gran gusto pasar.
Abrazo grande!!
Hola, Antonio amigo!Hoy hay fiesta en mi sitio de letras porque volvió un ilustre visitante.
No sabes cuanto anhelaba, mi estimado Marcos, que volvieras a visitarme.
Lo importante es que estás aquí y con todo mi afecto, te regalo un abrazo fraternal
Gracias, mi estimado poeta, por venir
Saludos