Frío Sempiterno...

Adrián TC

Poeta recién llegado
Me voy pero te dejo mi corazón, te dejo también los sueños e ilusiones que espere vivir contigo, te dejo las promesas que cumplimos, las que quedaron pendientes. Te dejo mis sonrisas, mis abrazos, te dejo mi esencia, la dedicación de cada meta que alcance por ti…

¿Y qué me llevo yo? Me llevo tu recuerdo, la imagen de tus ojos, la bella forma de tu sonrisa y la tierna melodía de tu risa. Me llevo la satisfacción de devolverte la confianza en el amor, aunque haya sido a costa de la mía. Puedo vivir con eso, pero no hubiese podido vivir sabiendo que tú tenías el alma rota. Y es que cuando se ama, se da todo sin pensarlo. Y no, no me falto amor propio, para darte a ti todo y yo quedarme vacío, le faltaba brillo a tu mirada y eso me apagaba la vida.

Sé que no fui perfecto y nunca esperé que elevaras un pedestal en mi nombre, como muestra de gratitud. Que sonrieras mirándome a los ojos, y verme reflejado en tu mirada fue mi victoria, mi credo, mi motivación. Siempre fui frío a los ojos de todos, pero contigo podía ser tan dulce como un niño. Sabes que yo soy reservado, pero contigo no me importo mostrarme vulnerable.

Contarte mis miedos, mis alegrías, mis sueños, mis tristezas, mi pasado…

Sé que en algún momento también me amaste tanto como yo a ti. No sé qué cambio, no sé si hice algo mal o si no estábamos destinados para vivir un “por siempre”. Yo, en verdad anhelaba un presente y un futuro contigo, pero como las estaciones el amor tuvo su metamorfosis.

Primero una primavera en la que florecían sentimientos, un calor abrazador que llenaba el alma. Luego vino el verano, la etapa madura de nuestro amor. Fue cuando en verdad nos conocíamos, cuando las verdes praderas llenaban de vida. Luego vinieron tiempos difíciles, el otoño empezó a secar los bellos momentos, el amor se perdía entre la hojarasca. Finalmente nos sucumbió el invierno. Al sentir tu fría indiferencia sentí que todo terminaba, sin embargo mantenía una llama encendida, esperando que volviera la primavera…

Pero eso no sucedió, me quede esperando y ese frio desolador me envolvió cuando decidiste partir. En ese momento supe que el invierno sería un frio sempiterno, no solamente una estación. El tiempo se detuvo, literalmente se congeló. La primavera jamás volvió, al menos para mí no lo hizo.

Dicen que nadie sabe para quién trabaja, porque yo di todo y más porque recuperaras tu sonrisa y hoy no soy yo quien puede contemplarla. Es un riesgo que se corre cuando se ama. Logré devolverte la sonrisa, aunque fuese a costa de la mía, el brillo en tu mirada cobró vida nuevamente, aunque hoy mis ojos luzcan apagados. Y te devolví la confianza, aunque yo dejase de creer en todo cuanto conozco.
 
Me has hecho llorar. Por lo que muestran tus letras, tu alma es muy noble. ¡Cómo resistirse cuando se ama! Ella amigo mío, siempre te recordará.
Un abrazo y seguro este invierno pasará. Tiempo al tempo!
 
Me has hecho llorar. Por lo que muestran tus letras, tu alma es muy noble. ¡Cómo resistirse cuando se ama! Ella amigo mío, siempre te recordará.
Un abrazo y seguro este invierno pasará. Tiempo al tempo!
Hola, muchas gracias, que bueno saber que mi publicación es de tu agrado, aprecio que le hayas dedicado tu tiempo. saludos
 
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