Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Mis manos tienen
éxito en volverte dúctil,
misterio suave que
se produce en mí,
agonía cálida en lo
más profundo de la carne,
donde la voz
se ahoga al pronunciar
el nombre de
este misterio.
La sangre palpita
tratando de reventar
las venas,
corre como lava
de volcán desbordado
es un momento
crítico de amor,
delirio que nos condena.
¿Qué busco
en los instintos
que no pueda
mi razón ofrecerte,
ahora que mis
dedos trémulos,
unidos por la emoción,
como un relámpago
se derrapan ávidos
hacia el abismo del
miedo de tu cuerpo?
Germinan
lentamente
sentimientos nuevos para
comenzar a describir,
la respiración agitada
obstruye el pecho,
como el aire
del frío invierno.
Fruta consumida,
misterio de mi sueño,
incineración de los labios,
rocas desgajadas
por aguas incontrolables,
búsqueda de las causas
de este frenesí.
éxito en volverte dúctil,
misterio suave que
se produce en mí,
agonía cálida en lo
más profundo de la carne,
donde la voz
se ahoga al pronunciar
el nombre de
este misterio.
La sangre palpita
tratando de reventar
las venas,
corre como lava
de volcán desbordado
es un momento
crítico de amor,
delirio que nos condena.
¿Qué busco
en los instintos
que no pueda
mi razón ofrecerte,
ahora que mis
dedos trémulos,
unidos por la emoción,
como un relámpago
se derrapan ávidos
hacia el abismo del
miedo de tu cuerpo?
Germinan
lentamente
sentimientos nuevos para
comenzar a describir,
la respiración agitada
obstruye el pecho,
como el aire
del frío invierno.
Fruta consumida,
misterio de mi sueño,
incineración de los labios,
rocas desgajadas
por aguas incontrolables,
búsqueda de las causas
de este frenesí.