Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Ternura enrollada en guirnaldas de flores
la despliega mi hija, querida sonrisa.
Me supera el ansia, desborda mi risa,
que ya estaba muda, sumida en dolores.
Su vida es espejo, brillos reflectores.
Su timbre de niña me llega en la brisa.
Es su voz recuerdo que la luz irisa.
Ella es igual que era, mas nueva en fulgores.
Ahora me orienta, me muestra, me guía.
Deslumbra mis ojos, no importa que encuentre.
Desvela estructuras, compleja armonía.
Qué fruto más pleno nació de mi vientre.
Se fue haciendo grande, se nutrió del viento,
de voces, de cantos y de pensamiento.
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