rafael tato
Poeta fiel al portal
Pastoreando
la cosecha de tus atributos
asumes la inmensidad de tu belleza
bajo esta noche de relámpago y fuego.
¡Ah! lumínica vertiente de la llama,
rito asombroso del destello,
corrosiva espada que atraganta,
instante que configura y embalsama.
El círculo espectral de tu mirada
se curva en la ardiente niebla del instinto
como carbón encendido en el alma.
¡Ay mujer!
Brillo oculto de lasciva desnudez,
hambrienta sierpe de luz
que me distorsiona,
brisa roja
que me envuelve y me ahoga,
mordisco constelado
que me ¡Desangra!
Nada interfiere esta noche
en el conjuro de la sinrazón
cuando despierta...
¡Almibar de lava!
¡Arte! ¡Fuego!
¡frase crepitante del gemido!
¡Oh! Mujer, tus leyes desbordan
el volátil deseo que define
lo eterno...
Tu belleza
velará por siempre
el profundo deseo
de mi piedra desnuda.
La noche
se diluye como río de sombra,
mientras las diademas de tus lunas
se desvanecen en todo lo bello
que se vive y se siente
en los lares ardientes del fuego,
el amor y la eternidad del alma.
Tato Ospina.
DRA
Colombia
la cosecha de tus atributos
asumes la inmensidad de tu belleza
bajo esta noche de relámpago y fuego.
¡Ah! lumínica vertiente de la llama,
rito asombroso del destello,
corrosiva espada que atraganta,
instante que configura y embalsama.
El círculo espectral de tu mirada
se curva en la ardiente niebla del instinto
como carbón encendido en el alma.
¡Ay mujer!
Brillo oculto de lasciva desnudez,
hambrienta sierpe de luz
que me distorsiona,
brisa roja
que me envuelve y me ahoga,
mordisco constelado
que me ¡Desangra!
Nada interfiere esta noche
en el conjuro de la sinrazón
cuando despierta...
¡Almibar de lava!
¡Arte! ¡Fuego!
¡frase crepitante del gemido!
¡Oh! Mujer, tus leyes desbordan
el volátil deseo que define
lo eterno...
Tu belleza
velará por siempre
el profundo deseo
de mi piedra desnuda.
La noche
se diluye como río de sombra,
mientras las diademas de tus lunas
se desvanecen en todo lo bello
que se vive y se siente
en los lares ardientes del fuego,
el amor y la eternidad del alma.
Tato Ospina.
DRA
Colombia