tuestrellita
Poeta recién llegado
Qué pudo haber sido y no fue...
Qué pudimos haber vivido y no vivimos...
Qué pudimos haber soñado y no dormimos...
Qué pudimos haber tocado y no sentimos...
Nuestro amor fue algo efimero, intocable, impalpable
indeleble... imposible.
Nuestros sueños fulgurantes como hoguera
como caldera de casa vieja,
anhelando el calor del uno al otro,
compartiendo el fuego y el hielo,
debatiendo entre lo honesto y lo innombrable
entre la moralidad y el prejuicio...
Y ese hielo inmenso innacabable
porfía a la llama en su fulgor
susurra tras las brasas su calor
de una pasión desmedida inacabable.
Rompió moralidades y prejuicios
aquello que supimos no era cierto
y juntos en la distancia... aún lo vivimos
marcando lo que fue nuestro alimento.
Hoguera pues ajena a vanidades
ya no habrá nunca ni un lucero,
ni nada en el mundo nos separe
tan solo pronunciando...
que te quiero
Qué pudimos haber vivido y no vivimos...
Qué pudimos haber soñado y no dormimos...
Qué pudimos haber tocado y no sentimos...
Nuestro amor fue algo efimero, intocable, impalpable
indeleble... imposible.
Nuestros sueños fulgurantes como hoguera
como caldera de casa vieja,
anhelando el calor del uno al otro,
compartiendo el fuego y el hielo,
debatiendo entre lo honesto y lo innombrable
entre la moralidad y el prejuicio...
Y ese hielo inmenso innacabable
porfía a la llama en su fulgor
susurra tras las brasas su calor
de una pasión desmedida inacabable.
Rompió moralidades y prejuicios
aquello que supimos no era cierto
y juntos en la distancia... aún lo vivimos
marcando lo que fue nuestro alimento.
Hoguera pues ajena a vanidades
ya no habrá nunca ni un lucero,
ni nada en el mundo nos separe
tan solo pronunciando...
que te quiero
