tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El fuego lo ha destrozado todo y su mirada sigue perdida.
Sus ojos se salen del espacio y la vida según creo continua.
La sensación es eléctrica baja el rojo azulado por mis brazos.
Todavía espero que llegue el ángel que me prometiste.
Siento, que todo se ha vuelto rojizo y la noche arde a mí alrededor.
La gente sigue besándose mientras caen las cenizas de la muerte.
Aun aquí mismo se siente ese olor a ropa mojada en vino tinto.
Mientras me prendo fuego todos siguen bailando y ya no hay música.
Sus cabezas se mueven en diferentes direcciones sin que nadie lo sienta.
Sin que nadie quiera darse cuenta, de que todo ha quedado en la nada.
Deberíamos escapar de la nube toxica, antes que todo se caiga.
Antes que todo se caiga, antes que amanezca, antes que todo se caiga.
No perderé el ritmo aunque pienses que estoy muriendo. ¡Deberías saberlo!
Sé que el silencio no tendrá lugar en el corazón, el fuego consumirá los espacios.
Aunque siga lloviendo trozos de gente seguiremos riendo, no hay nada que entender.
La alegría no pasa por la risa, pasa por la muerte de tu mente aturdida por la realidad.
Sus ojos se salen del espacio y la vida según creo continua.
La sensación es eléctrica baja el rojo azulado por mis brazos.
Todavía espero que llegue el ángel que me prometiste.
Siento, que todo se ha vuelto rojizo y la noche arde a mí alrededor.
La gente sigue besándose mientras caen las cenizas de la muerte.
Aun aquí mismo se siente ese olor a ropa mojada en vino tinto.
Mientras me prendo fuego todos siguen bailando y ya no hay música.
Sus cabezas se mueven en diferentes direcciones sin que nadie lo sienta.
Sin que nadie quiera darse cuenta, de que todo ha quedado en la nada.
Deberíamos escapar de la nube toxica, antes que todo se caiga.
Antes que todo se caiga, antes que amanezca, antes que todo se caiga.
No perderé el ritmo aunque pienses que estoy muriendo. ¡Deberías saberlo!
Sé que el silencio no tendrá lugar en el corazón, el fuego consumirá los espacios.
Aunque siga lloviendo trozos de gente seguiremos riendo, no hay nada que entender.
La alegría no pasa por la risa, pasa por la muerte de tu mente aturdida por la realidad.